jueves, 31 de diciembre de 2015

Amor Incondicional

Este es el último post de este año, así que toca hacerlo desde lo más profundo del corazón…
No sé cuántas veces a lo largo de mi vida he escuchado que no sé lo que se puede querer a un hijo. No, no soy madre y no lo sé. Pero sí conozco el significado del Amor Incondicional.

Tuve la suerte de conocerte a tus dos añitos, y a los segundos ya me habías cogido de la mano y me hablaste en tu idioma que me resultaba imposible entenderte pero que no me importaba. Llegaste a mi vida para quedarte, sí quedarte en lo más profundo de mi corazón.


Sí, lo que siento por ti desde el momento que te conocí es como nosotras llamamos amor infinito, y yo te quiero más, pero tú a mi más, y yo mucho más, y así podemos continuar.
Llegaste para darme la luz que añoraba, para hacerme recordar lo que era jugar a las muñecas, a “pollito inglés” y a una infinidad de juegos que sólo tú conoces, me hiciste cantar perdiendo la vergüenza, llenaste de ilusión y amor mi vida.
Al igual que a mí, sé que cuando estás triste me echas de menos y quieres escucharme como me has dicho por teléfono.


Sé que como no soy madre, las madres dirán que sí que te quiero mucho pero que no es lo mismo. No sé si llegaré algún día comprobarlo pero sé que es difícil querer de la forma incondicional que te quiero, sé que daría mi vida por ti, sé que a pesar de la distancia siempre estaremos juntas.
Sé que tenemos la suerte, tú y yo, que tu madre nos deje disfrutar de este amor tan bonito y especial, que en ningún momento sienta celos es algo maravilloso, sí somos afortunadas. No sólo conmigo sino con toda la familia, nos iluminas a todos, con tu cariño y tu sonrisa.
 Eres y serás mi Hada Niña, el Hada del Amor… recuerdo a tus 6 años recién cumplidos paseando cuando me preguntaste: “Celia, ¿cuál es tu palabra favorita?” Y me dijiste: “Amor”, y si una persona hace honor a ese nombre, esa eres tú.
 Son tantos los momentos únicos que hemos pasado juntas, esos abrazos y esas palabras tan hermosas que a veces cuesta comprender cómo pueden salir de una personita tan pequeña.
Ahora cuento los minutos para volver a verte, para reencontrarnos, me emociono al pensarlo, porque sé que a pesar de los meses que llevamos sin vernos nada habrá cambiado… porque lo nuestro es Amor Incondicional…

2 comentarios:

  1. Una madre siempre quiere lo mejor para su hijo. En estos tiempos que corren, que cada uno vamos a lo nuestro (aunque la luz se esta abriendo paso en nuestras mentes y nuestros corazones), no hay nada más hermoso y más de agradecer que saber que alguien, muy especial, sienta eso por tu hija. Es un verdadero regalo del Universo. Amor somos, por eso el amor es lo más grande que podemos entregar y recibir. Amor incondicional, el mayor de los tesoros. Gracias eternas Celia.



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