miércoles, 24 de febrero de 2016

Yogurt Casero Sin Yogurtera

Nunca había hecho yogurt porque no tenía yogurtera y pensaba que era bastante complicado. Pero el otro día miré un poquito por internet y vi que es muy fácil así que me decidí, fue la primera vez pero no será la última porque está riquísimo y además permite controlar si queremos endulzarlo o no. Os recomiendo que lo hagáis, sobre todo para aquellos que tenéis peques.
 

Ingredientes:
  • 1l de leche (yo usé desnatada pero se puede usar entera)
  • 5 cucharadas de leche en polvo (opcional)
  • 1 yogurt natural (sin azúcar)
Elaboración:

Ponemos la leche a calentar y dejamos medio vaso aparte. Añadimos la leche en polvo a la que estamos calentando y removemos, dejamos que hierva, sin dejar de remover unos 10 minutos y retiramos del fuego, dejamos unos 25-30 minutos que se vaya enfriando. Si no ponemos leche en polvo no hace falta que la leche llegue a hervir, la retiraremos del fuego cuando alcance los 50ºC, ¿cómo lo sabremos? Hay un truco, y es cuando empiece a burbujear levemente alrededor, por las paredes de la olla, meteremos el dedo meñique y si aguantamos 5 segundos con el dedo sin quemarnos es la temperatura óptima.

En el medio vaso de leche que habíamos reservado añadimos el yogur y batimos para evitar que se hagan grumos.
 

Cuando tengamos nuestra leche a los 50º C (con el truco del dedo meñique) añadiremos la mezcla con el yogurt. Mezclamos bien y ponemos en un frasco de cristal y si tenemos un termo mejor, lo pondremos en el termo. Es importante que se mantenga esa temperatura lo máximo posible (unas 6 horas) para que las bacterias del yogurt hagan su trabajo. Para asegurar esa temperatura yo lo puse en una bolsa térmica, y como lo preparé por la noche los dejé ahí toda la noche.
 
Por la mañana esta era la textura.
 
Como podéis ver la textura del termo es mucho más sólida que la del frasco de cristal que se ha quedado como “yogurt líquido”. Para los que no tengáis termo se recomienda poner varios recipientes con agua caliente en la bolsa térmica para asegurar que la temperatura sea caliente, y el tarro de cristal lo cubriremos con un paño para que esté “calentito”.

Una vez pasado ese tiempo lo guardaremos en la nevera, lo podemos conservar durante una semana. Si queremos volver a hacer yogurt ya podemos usar un resto de este sin problema, una 2-3 cucharadas soperas y repetimos el proceso, así siempre tendremos nuestro yogurt natural casero.

¿Cuál es su sabor? Es mucho más suave, y yo que estoy acostumbrada a no ponerle nada de azúcar me resulta mucho más rico que el “yogurt natural comercial” pero si quieres endulzarlo puedes ponerle lo que quieras, lo bueno es que controlaremos la cantidad de azúcar ya que los comerciales los “azucarados” tienen mucha azúcar. Combínalo con mermelada, con cereales, miel, frutas, etc.
Yo me he tomado uno con mermelada de higo que hace mi mami, otro solo y el de esta noche con copos de avena y arándanos.

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