jueves, 29 de diciembre de 2016

... La Toalla...


Hoy me he encontrado con esta reflexión que escribí hace unos meses y se había quedado en el tintero:
“La toalla está a punto de tocar el suelo, quieres dejarla caer porque ni si quiera puedes tirarla, hasta para eso te faltan las fuerzas…


Te ha pasado, sí, y en más de una ocasión. Te sientes mal por estar así, pero al mismo tiempo esa sensación te atrapa y se convierte en una situación cómoda, monótona y previsible, sin altibajos. Esto se convierte en tu círculo vicioso, la pescadilla que se muerde la cola. Sabes que tienes que detener ese círculo, pero no quieres, sí lo harás, pero mejor mañana…
Comienzas a alejarte de los que te rodean, de tu esencia, y entras en un mundo en el que sólo hay vacío. Te miras al espejo, no reconoces ese reflejo y ni tan siquiera soportas verlo…

No tienes ningún problema real, pero toda la realidad es tu problema. Te sientes distante, diferente, triste y desdichado.
Hay una excusa perfecta para cada plan que surge, en estas ocasiones son las que mejor te vienen esas horas extra en el trabajo no remuneradas… te refugias en él para seguir huyendo de tu realidad. Ah, no, espera que ahora no estás trabajando, pero no importa, en casa hay siempre tanto qué hacer… Además, tienes un dolor horrible de cabeza, ¿o te dolía la espalda? Da igual, mejor otro día quedamos…

Así trascurren las semanas, llegan años y para ti puede que incluso años… Ese bajón, ese “no problema” ya sí es un problema real, en el que tú y sólo tú tienes la solución.
Párate, detente y si has dejado caer la toalla, recógela, mírate al espejo, admírate… sí haz justo lo contrario a lo que te apetece, lo contrario a lo que has estado haciendo tanto tiempo:

-          Deja de esconderte

-          Sé tú quien busque a los demás

-          Arréglate

-          Sonríe

-          Salta

-          Baila

-          Canta

-          Y sobre todo: ¡deja de lamentarte!

Coge la toalla y cuélgala en la percha más alta de la casa… o tírala al suelo pero para tomar el sol, para hacer abdominales o para echar una siesta absorbiendo la energía de la naturaleza.”

2 comentarios:

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